Sin embargo, el presidente de SEAT S.A., Wayne Griffiths, ha dejado claro que la marca necesita “un compromiso claro por parte de la Comisión Europea”, en referencia a los fondos europeos necesarios y reclamados hace unas semanas para llevar a cabo este proyecto en Martorell.
Según Griffiths, “este proyecto aspira a convertirse en el motor de la transformación de la industria española del automóvil. Es necesario el apoyo del Gobierno español y de la Comisión Europea para este plan transversal y de ámbito nacional, de cara a que el Grupo Volkswagen pueda tomar la decisión final sobre su ejecución”.
El plan, denominado Future Fast Forward, incluye a SEAT S.A., así como a gobiernos, centros tecnológicos y grandes, medianas y pequeñas empresas. 15 entidades participantes de al menos seis sectores apoyan el plan: Aeorum, Antolín, Asti Mobile Robotics, CaixaBank, Delta Vigo, Ficosa, Fisas Navarro, Gestamp, Iberdrola, Lithium Iberia, Mind Caps, Sayer Technologies, SEAT S.A., Sesé y Telefónica.
Además, Seat ha confirmado que lanzará al mercado un vehículo eléctrico urbano dentro de 4 años, con un precio de entre 20.000 y 25.000€. Aunque la planta de producción no está decidida y se anunciará en los próximos meses.
Los planes de CUPRA
Por otro lado, Seat también ha confirmado los siguientes pasos de su marca deportiva CUPRA. El nuevo Tavascan llegará en 2024 y será el segundo modelo 100% eléctrico de la marca, tras el CUPRA Born, que llegará al mercado a finales de este año.
La previsión de CUPRA es duplicar sus ventas y más que duplicar su volumen de negocio, que en 2020 ascendió a unos 900 millones de euros. El mix de CUPRA pasará del 5 al 10% del volumen total de la compañía.
CUPRA también abrirá nuevas puertas a los países más electrificados y a nuevos mercados. En 2022, la marca iniciará sus operaciones en Australia como un paso clave para expandirse en la región de Asia-Pacífico.