Según el grupo británico, propiedad de Tata Motors desde 2008, el objetivo es ser una compañía neutral en carbono antes de 2039. Para ello, Jaguar se “reinventará como marca de lujo totalmente eléctrica a partir de 2025”.
Por otro lado, Land Rover creará seis modelos totalmente eléctricos a través de sus tres familias de Range Rover, Discovery y Defender. El primer modelo totalmente eléctrico de Land Rover llegará en 2024.
Además, se está desarrollando un motor de pila de combustible de hidrógeno limpio en desarrollo para satisfacer la futura demanda.
De esta forma, antes de 2030, la totalidad de las ventas de Jaguar serán eléctrica y se espera que aproximadamente el 60 % de las ventas de Land Rover sean también de vehículos equipados con motores sin emisiones del tubo de escape.
Para ello se compromete un presupuesto anual de, aproximadamente, 2500 millones de libras. Esta inversión incluirá tecnologías de electrificación y el desarrollo de servicios conectados para mejorar los desplazamientos y las experiencias de los clientes; así como las tecnologías basadas en datos que reforzarán el ecosistema de experiencias de los propietarios.
El objetivo es alcanzar dobles cifras en el margen de beneficios antes de intereses e impuestos, un flujo de caja positivo y un efectivo neto de deuda positivo antes de 2025.