En un principio tendrá dos sedes, Múnich y Wolfsburg, a las que se sumarán Silicon Valley en 2020 y otra filial en China en 2021.
La nueva compañía nace para fusionar la experiencia de las industrias del automóvil y tecnológica, combinándola con la agilidad y la creatividad de una cultura de alto rendimiento con orientación al proceso y economías de escala. El objetivo es aprovechar las sinergias de todas las marcas del Grupo para reducir el coste de los vehículos autónomos, ordenadores de alto rendimiento y sensores.
Volkswagen tiene previsto empezar a comercializar la conducción autónoma a gran escala a mediados de la próxima década.
Los primeros casos de aplicación están previstos en el sector comercial. Volkswagen Vehículos Comerciales desarrollará y fabricará vehículos para fines especiales (SPV, por sus siglas en inglés), como robo-taxis y robo-furgonetas.