Esta colaboración con JAXA, establecida desde enero de 2020, se centra especialmente en la capacidad de control de conducción de los vehículos, una tecnología clave para la futura exploración espacial.
El prototipo es capaz de atravesar el terreno polvoriento, rocoso y ondulado de la Luna y ser energéticamente eficiente, teniendo en cuenta que las fuentes de energía para operar vehículos en el espacio son limitadas.
En este sentido, Nissan está evolucionando la tecnología e-4ORCE, ya disponible en el Ariya, para mejorar su rendimiento en terrenos arenosos y otras condiciones difíciles, desarrollando controles de tracción específicos que minimizan la cantidad de giro de las ruedas de acuerdo con las condiciones de la superficie.