Desarrollada por Toyota y el Hospital Kumamoto de Cruz Roja en Japón, el objetivo es demostrar la eficacia de la tecnología FCEV en el campo de la medicina y las medidas de respuesta ante desastres naturales, cuya frecuencia se ha incrementado en los últimos años.
Desarrollada sobre la base del minibús Coaster de Toyota y añadiendo el sistema de pila de combustible del Mirai, dispone de varias tomas de corriente auxiliares de 100 VCA, no solo dentro del habitáculo sino también en el exterior. De esta forma puede suministrar electricidad en caso de cortes energéticos en zonas de crisis. También está equipado con un sistema de alimentación CC externo que proporciona suministro energético de gran potencia y capacidad —9 kW de potencia máx. y unos 90 kWh de capacidad de suministro—.
Las pruebas piloto aspiran a alcanzar un suministro energético suficiente en caso de catástrofe, con vistas a un aprovechamiento efectivo de la capacidad de suministro del vehículo en servicios médicos y en zonas afectadas por desastres.
Además del transporte de pacientes de urgencias, apuestan por su amplio potencial en el ámbito sanitario, como el suministro eléctrico a autobuses de donación de sangre y vehículos para revisiones médicas, la posibilidad de desplazarse a zonas más despobladas como clínica móvil o la funcionalidad como vehículo de pruebas PCR móvil.