Los tests se han iniciado en Los Angeles (California) con repartos y rutas reales. El objetivo para este año es que estos VE se extiendan por 14 ciudades más de los EEUU.
En estos momentos Amazon y Rivian están trabajando en pruebas adicionales de rendimiento y durabilidad en función del clima y la orografía para iniciar a finales de año la producción masiva. Según un comunicado, el vehículo eléctrico de reparto tendrá una autonomía de unos 240 kilómetros.
Amazon también ha comenzado a preparar sus edificios para acomodar la nueva flota de vehículos y ha instalado miles de puntos de recarga en sus bases operativas de América del Norte y Europa.
Amazon forma parte del proyecto The Climate Pledge, comprometiéndose al objetivo de ser una compañía sin emisiones en todas sus operaciones para 2040. Para ello no solo está transformando su flota. También está apostando por nuevas tecnologías, combustibles alternativos y métodos de entrega más eficientes.
En 2020 Amazon entregó más de 20 millones de paquetes a clientes en vehículos de reparto eléctrico en América del Norte y Europa.