El valor residual en los vehículos comerciales ligeros

Pensar en el valor residual de nuestra flota de LCV (Light Comercial Vehicle) siempre es importante, especialmente pensando en el cálculo de TCO y, sobre todo, si nuestra flota no está en renting.

En cualquier caso, existen una serie de premisas a tener en cuenta para optimizar el valor a futuro de nuestros vehículos.

El posicionamiento y fortaleza de una marca, la demanda en el mercado de VO de un modelo y su valor actual en el mercado son conceptos principales para calcular el valor residual tanto de un turismo como de un LCV. Pero hay que tener en cuenta que, según los expertos, los valores residuales de los turismos se ven afectados por los indicadores de confianza económica de la Comisión Europea mientras que los residuales de los LCV están más alineados con los pronósticos sobre el PIB. Es decir, a mayor crecimiento industrial, mayor demanda de vehículos comerciales.

Dinámicas de mercado

Hay que estar atento a los movimientos futuros del mercado, los diferentes sectores y sus distintas tendencias. Por ejemplo, cuando sube la construcción de viviendas aumenta la demanda de grandes furgones y chasis cabina. En cambio, cuando los consumidores aumentan la demanda de productos al detalle, se venden vehículos comerciales más pequeños y compactos. Y es que cuanto mayor es la diferencia entre la tipología de necesidades del primer comprador y las necesidades de los potenciales usuarios posteriores, mayor será el impacto negativo en los valores residuales.

También conviene observar las tendencias de consumo y sectores en los países de nuestro entorno, pues la exportación de vehículos usados y su buen ritmo también influye en el valor residual.

"Conviene observar las tendencias de consumo y sectores en los países de nuestro entorno, pues la exportación de vehículos usados y su buen ritmo también influye en el valor residual"

Versiones específicas

A mayor especificidad y especialización de un vehículo, mayor dificultad para colocarlo en el mercado de un VO. Esta regla básica hay que tenerla en cuenta, pues la mayoría de compradores de segunda mano busca versiones sencillas (paneladas y de color blanco). Si necesitamos equiparla con elementos específicos, apostemos por aquellos fáciles de desinstalar para poder eliminarlos sin costes adicionales cuando queramos renovar la flota.

"A mayor especificidad y especialización de un vehículo, mayor dificultad para colocarlo en el mercado de un VO."

El color

En muchas ocasiones olvidado, el color de los LCV también influye en el valor residual. Especialmente si nuestra flota corporativa va pintada de colores muy específicos o reconocibles con la imagen de la compañía. También los adhesivos repercuten en su valor futuro, ya que al despegarlos nos encontramos con diferentes franjas de coloración, incluso dejando visible el contorno del logo de la compañía.

El valor residual en los vehículos comerciales ligeros1

Motorización

El diésel sigue siendo el dominador del segmento LCV. Mayor tracción y par motor así como una alta durabilidad del motor siguen atrayendo a los compradores. Sin embargo, empiezan a ganar terreno tímidamente los modelos gasolina y también eléctricos, especialmente para desplazamientos urbanos, con bajos costes operativos y autonomía suficiente en ciudad.

Debemos pensar que los vehículos comerciales que compremos hoy llegarán al mercado de segunda mano en 4 o 5 años. Es decir, que su próximo ciclo de vida se verá afectado totalmente por las prohibiciones a los diésel en ciudades, lo que afectará directamente al valor de recompra futuro. Eso sí, el motor de gasóleo seguirá siendo un gran protagonista del mercado por lo menos en los próximos 10 años.