¿Quién no se ha encontrado alguna vez el coche rayado?¿O el retrovisor arrancado y sin ninguna nota dejando datos de contacto? El llamado “vandalismo vial” no es una excepción en las calles de este país. Así lo demuestra el estudio elaborado al respecto por Línea Directa Aseguradora, afirmando que 12,3 millones de automovilistas (45%) afirman haber sufrido vandalismo en sus coches en alguna ocasión y 11,7 millones (43%) se han encontrado su coche con daños sin que el otro conductor le haya dejado sus datos.
Pero no todo es culpa de “los otros”. También son muchos los españoles que reconocen haber dañado otro coche con intencionalidad. Según el mismo estudio, alrededor de 850.000 conductores de nuestro país admiten haber dañado otro coche adrede y 3,1 millones (11%) haber abandonado el lugar de un accidente sin dejarle ningún dato al perjudicado, un comportamiento muy habitual cuando el propietario del otro coche no se encuentra presente (71% de las veces).
En cualquier caso, estas actitudes no están exentas de consecuencias. Línea Directa Aseguradora estima que el coste que tienen que asumir las aseguradoras cada año podría superar los 930 millones de euros, al que habría que sumar el importe que pagan los propietarios de los vehículos. De hecho, en los actos vandálicos, el propietario del coche dañado paga la reparación un 54% de las veces y en los casos de “conductores a la fuga”, en un 41%, porque no tienen contratado un seguro a Todo Riesgo.
Las aseguradoras, por su parte, pagan el 37% de los partes de vandalismo y el 50% de los daños causados por los conductores a la fuga. En ambos casos, el coche se queda sin reparar en un 9% de los casos.
“En los actos vandálicos, el propietario del coche dañado paga la reparación un 54% de las veces y en los casos de “conductores a la fuga”, en un 41%, porque no tienen contratado un seguro a Todo Riesgo”
Radiografía del incivismo vial
Los actos vandálicos más frecuentes son los arañazos (36%), daños en los retrovisores (21%) y la rotura de lunas (15%). Los motivos: la “venganza personal” (44%), porque el coche dañado “estaba mal aparcado” (34%) o, simplemente, “porque era nuevo” (15%).
Estos actos suelen suceder en la calle (90%), y con menos frecuencia, en los aparcamientos públicos (5%).
En cuanto al perfil del agresor, los autores son jóvenes, sin diferencias significativas entre géneros y con tendencia a la reincidencia.
Por su parte, las razones alegadas por los conductores “a la fuga” son el “pánico” (43%), porque “le habían hecho lo mismo anteriormente” (29%) o “para no encarecer su seguro” (22%). Este comportamiento es más habitual en los hombres jóvenes y suele afectar más a los coches aparcados (81%).
Las comunidades que sufren más actos vandálicos son la Comunidad Valenciana (51%), la Región de Murcia (49%) y el País Vasco (49%). En el lado opuesto se encuentran La Rioja (34%), Cantabria (34%) y Asturias (38%).
Por su parte, los “conductores a la fuga” son más habituales en Castilla-La Mancha (52%), Región de Murcia (49%) y Cantabria (48%).