Nissan Zona Franca inicia la producción de un respirador para países emergentes

La planta de Nissan en Barcelona sigue los pasos de la de Seat en Martorell.

Y es que la fábrica de la marca japonesa ha iniciado esta semana la producción de respiradores asistidos, con la colaboración del Hospital de Sant Pau, la ingeniería QEV Technologies y el centro tecnológico Eurecat.

Este respirador asistido, denominado Q-Vent, puede ser utilizado en las UCIs hospitalarias a fin de paliar la falta de equipos generada por el COVID-19 en todo el mundo. Además, Su diseño está pensado para contribuir al abastecimiento de los países emergentes, dadas sus prestaciones a nivel de accesibilidad, flexibilidad y fiabilidad. Nissan tiene prevista una producción de 180 unidades diarias.

Q-Vent, que ya ha sido autorizado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) para ser usado en investigación clínica, se ha testado en las instalaciones del Institut de Recerca del Hospital de Sant Pau - IIB Sant Pau (Barcelona) con excelentes resultados. Las primeras 20 unidades serán donadas a CatSalut, con la finalidad de seguir contribuyendo a la aportación de recursos a las UCIs de Catalunya y al desarrollo del estudio clínico en curso para la optimización del equipo.

Con un peso de 22kg, Q-Vent automatiza un dispositivo resucitador que asiste manualmente la respiración del paciente, con la finalidad de suplir la falta de respiradores convencionales automáticos ante la situación de emergencia generada por el COVID-19.

Permite controlar los valores de frecuencia, presión y volumen de oxígeno aportado al paciente e incluye un sistema de seguridad con alarmas sonoras y una batería interna auxiliar que, ante una eventual falta de corriente, le da una autonomía de al menos 36 minutos. Además, permite ser controlado en remoto y no requiere configuración.