Para ello se constituirá una nueva compañía con ingenieros seleccionados de las tres empresas para garantizar una aplicación eficiente de proyectos conjuntos de desarrollo tecnológico. El objetivo es contar con una buena base de tecnologías que permite cubrir una amplia variedad de segmentos y tipos de vehículos eléctricos con los que garantizar una respuesta flexible y rápida a las tendencias del mercado.
El acuerdo abarca un abanico diverso de modelos, desde automóviles de pequeño tamaño a turismos, todocaminos y comerciales, y aspira a innovar en el proceso de desarrollo combinando las fortalezas de cada compañía, como la planificación de productos agrupados y los avances en el desarrollo basado en el modelado informático de Mazda, las tecnologías electrónicas de Denso y las estructuras derivadas de la Nueva Arquitectura Global de Toyota.