El Explorer es el nuevo buque insignia de Ford. Se trata de un crossover electrificado de grandes dimensiones que impresiona por sus características y prestaciones. Comercializado en nuestro país con una única motorización híbrida enchufable, combina un poderoso motor de gasolina de tres litros y 6 cilindros en V con un motor eléctrico de 74 kW (100 CV) que en conjunto desarrollan nada menos que 457 CV de potencia y un par motor máximo de 840 Nm.
La fuerza motriz del SUV del óvalo azul se gestiona a través de una caja de cambios automática de 10 velocidades y se traslada al suelo mediante un sistema de tracción total inteligente y un dispositivo de gestión del terreno con 7 modos de conducción: Normal, Sport, Pista, Resbaladizo, Remolque, Eco y Nieve/Arena Profunda. Estos programas y asistentes para conducción off-road se completan con un eficaz sistema de control de descenso de pendientes.
Su solvencia es, por tanto, absoluta fuera del asfalto, con una capacidad para avanzar por montaña propia de un auténtico todoterreno y la posibilidad de remolcar hasta 2.500 kg.
En carretera, su desempeño no es menos sorprendente por su eficacia y agilidad pese a sus imponentes medidas y peso: 5,06 m de longitud, 2,00 m de ancho, 1,77 m de alto y 2.518 kg. Estas dimensiones se traducen en una habitabilidad excepcional: 7 adultos pueden viajar cómodamente gracias a unas generosas cotas de altura y espacio para hombros y caderas en sus tres filas de asientos. La trasera se pliega mediante un mecanismo eléctrico y abatiendo la central se consigue ampliar el espacio de carga de 635 a 2.274 litros.
Sin embargo, a pesar de todo eso, donde el Ford Explorer logra brillar con luz propia es en el apartado de la eficiencia. Su sistema híbrido enchufable le permite alcanzar registros dignos de un utilitario frugal: consumo medio de 3,1 l/100 km, emisiones de CO2 de 71 g/km y todo ello con una autonomía 100% eléctrica de hasta 48 km.
Gestión energética
El conductor puede elegir la forma y manera de emplear el recurso energético adicional que ofrece su batería de ion-litio de 13,6 kWh a través de los modos EV Auto, EV Now, EV Later y EV Charge. Y para recargar, además del sistema de frenada regenerativa, una fuente externa de alimentación permite recuperar la carga al completo en 5 horas y 50 minutos o desde el Ford Connected Wallbox (opcional) se consigue en 4 horas y 20 minutos.
Su solvencia dinámica es absoluta tanto dentro como fuera del asfalto, con una capacidad para avanzar por montaña propia de un todoterreno, y hasta 48 km sin emisiones.
La riqueza de equipamiento (control electrónico de temperatura de tres zonas), su completa dotación de sistemas de asistencia y seguridad, y los dispositivos de conectividad e información –incluyendo pantalla táctil capacitiva de 10,1 pulgadas con módem FordPass Connect5– conforman un ambiente confortable especialmente preparado para un uso familiar y adecuado para trayectos largos o aventuras respetuosas.
Posicionamiento flotas del Ford Explorer PHEV
Carismático, con una elevada carga tecnológica, propulsión híbrida recargable, altas prestaciones y elevado rendimiento con bajos requerimientos energéticos y espacio para siete con una gran capacidad interior... Las posibilidades que brinda el Explorer son ilimitadas. Aunque por tarifa solo encaje como vehículo de dirección. Eso sí, enchufable y con etiqueta 0 emisiones.