La compañía francesa especialista en movilidad eléctrica compartida ha iniciado operaciones en nuestro país.

En este caso, Cityscoot ha elegido Barcelona para desplegar su servicio de motosharing de motos eléctricas.

De momento, la compañía pone a disposición de los usuarios casi 350 motocicletas eléctricas, el número máximo que por el momento permite el Ajuntament de Barcelona a cada operador tras la última adjudicación de licencias.

Toda la flota de Cityscoot está compuesta por motocicletas eléctricas Govecs S1.5, fabricadas íntegramente en Europa, y cuya velocidad está limitada para uso urbano a 45km/h. Todas las motos cuentan con un casco homologado y un gorro desechable para mantener condiciones óptimas de higiene.

El servicio funciona a través de su App. Una vez registrado, el usuario puede ver las motocicletas disponibles y reservarlas gratuitamente durante 10 minutos. Desde la app el usuario también desbloquea la motocicleta -no necesita llaves- y hace el pago del servicio. El precio incluye el seguro contratado por Cityscoot con Allianz. Además, ofrece servicio de atención al cliente permanente para dar servicio desde Barcelona 24h /365 días.

Promoción de lanzamiento

Para celebrar su llegada a Barcelona, Cityscoot ofrece 30 minutos gratuitos al día de servicio gratuito durante los 30 primeros días de cada nuevo usuario en Barcelona.

Además, la compañía prevé iniciar próximamente cursos de formación para nuevos usuarios de motocicleta.

Cityscoot opera en París desde 2016 y actualmente presta servicios de movilidad compartida en Niza, Milán y Roma, sumando una flota total de 7.000 motocicletas eléctricas.

El servicio está disponible en la app propia de Cityscoot, y en París y Niza también en la aplicación del líder mundial de ride-hailing Uber. Según ha anunciado la compañía gala, el objetivo es implantar su servicio en otras ciudades españolas en los próximos ejercicios.