Santander Consumer ha puesto en marcha Wabi, un nuevo servicio de coche por suscripción contratable vía App o web.

La suscripción dura como mínimo 30 días, renovable mensualmente, sin compromiso de permanencia y con un kilometraje gratuito de 1.500 km.

El servicio de suscripción Wabi ofrece seguro a todo riesgo y asistencia en carretera, el mantenimiento del vehículo, cambio de neumáticos y los gastos de gestión e impuestos.

La operativa para contratar el servicio es sencilla y rápida. Basta con descargar la app, registrarse, validar el carné de conducir y la forma de pago, y hacer la reserva del coche elegido.

Después, solo habrá que recoger el coche en el punto de entrega indicado, con todas las garantías de limpieza y desinfección. La gama de vehículos abarcará desde coches utilitarios hasta coches de alta gama, con todo tipo de motorizaciones: diésel, gasolina, híbridos y eléctricos.

Precios

Hemos descargado la aplicación para comprobar la oferta de vehículos existente así como sus precios.

El modelo más económico es un Hyundai i10 por 361€ para 30 días de uso. Un Hyundai i30 está disponible desde 472€ y un Tucson o un Ioniq desde 535€.

De momento Wabi está disponible en la Comunidad de Madrid y llegará próximamente a Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana.

Si bien este servicio está dirigido de momento a conductores particulares, también está previsto el lanzamiento de una versión para autónomos y empresas.

El lanzamiento de Wabi se enmarca en el proceso de transformación digital de Santander Consumer, que en enero ya adquirió la plataforma coches.com, y en su apuesta por ofrecer productos y servicios que cubran las necesidades de cualquier tipo de cliente. Además, en el contexto actual, este nuevo servicio ofrece una alternativa flexible para aquellos que necesiten hacer un uso temporal de un vehículo privado.

Oportunidad para concesionarios

Este servicio supone además una nueva oportunidad de negocio para los concesionarios, que pueden unirse a la plataforma digital de Wabi para dar salida a vehículos de ocasión o kilómetro cero. La única condición es que el coche tenga una antigüedad máxima de cuatro años y menos de 100.000 kilómetros.