Renting para particulares y el Coche de No Empresa 1

La preocupación por la huella medioambiental derivada de la movilidad está ampliando sus límites más allá de la flota corporativa.

Algunas compañías empiezan a preocuparse también por la sostenibilidad de la movilidad en los desplazamientos particulares de los empleados sin vehículo de empresa. De ahí que la implantación de un Programa de Movilidad para empleados sea un capítulo a tener en cuenta en nuestro Manual del gestor de flota.

Con la aparición de nuevas productos y servicios de movilidad, la misión del gestor de flota se va convirtiendo en una tarea más y más compleja. Esto hace que los Gestores hayan de estudiar y analizar múltiples alternativas de vehículos, equipamientos, motorizaciones, métodos de compra o disponibilidad de uso, financiación, etc… Todo ello complementado con la creciente disponibilidad de información y datos, para su tratamiento como apoyo en la toma de decisiones.

De los sencillos cuadros comparativos de hace años, se ha ido evolucionando a estudios de TCO (Total Costo f Ownership o Coste Total de Propiedad/Uso) y, el más avanzado actualmente: el TCM (Total Cost of Mobility o Coste Total de Movilidad). Estas herramientas facilitan el trabajo del gestor para elegir la forma de movilidad más adecuada para cada necesidad de la empresa y de esta forma asegurarse de que la empresa desarrolla su actividad de la forma más óptima posible.

Pero hay una necesidad de movilidad que no forma parte de las necesidades de la empresa: es la movilidad no empresarial de sus empleados, en los desplazamientos que realiza en su ámbito personal. Aquellos que disponen de coche de empresa, generalmente pueden utilizarlo fuera del horario de trabajo (y tributan por ello). Pero los que no tienen coche de empresa, generalmente tienen uno a nivel particular con el que realizan, o pueden realizar, tanto los desplazamientos a y desde el trabajo como en su vida personal.

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El "coche de no empresa"

Con el término de “coche de no empresa” nos referimos al vehículo particular de los empleados de una compañía, con exclusión de sus necesidades adicionales de movilidad (transporte público, car sharing etc…).

"Cada vez más empresas muestran un mayor interés hacia la forma en que su personal interactúa con el medio ambiente en materia de movilidad. Es decir, amplían su radio de acción en términos de responsabilidad social centrándose en el vehículo particular de su personal"

La creciente concienciación en términos de responsabilidad social de las empresas hacia factores ajenos a su propia actividad, como pueda ser el bienestar de sus empleados o la contaminación medioambiental, hace que incrementen su interés y esfuerzos por colaborar en la mejoría de estas áreas. Cada vez más corporaciones muestran un mayor interés hacia la forma en que su personal interactúa con el medio ambiente en materia de movilidad. Es decir, amplían su radio de acción en términos de responsabilidad social a la forma en que su personal se mueve. Por el momento centrándose en el vehículo particular de su personal.

Desde hace años algunas empresas ofrecían ya Planes de Compensación Flexible (PCP), al que sus empleados podían acogerse voluntariamente accediendo a determinados beneficios. Habitualmente seguros de vida o pensiones, vehículo de empresa…

El objetivo era básicamente económico, beneficiándose del mejor precio que la empresa podía conseguir gracias a su mayor poder de negociación y, en algunos casos, se podían añadir ventajas fiscales.

Lo más habitual era que el vehículo se contratara con una empresa de Renting, lo que facilitaba a la empresa tanto la gestión como la resolución de la relación contractual en caso de que el empleado abandonase la empresa. Pero no eran muchas las compañías que ofrecían este tipo de Planes, pocos los empleados que se acogían y menos aún los que incluían el coche entre los productos que elegía.

Este nuevo y creciente interés se debe a dos factores fundamentales:

  • La mayor concienciación en términos de responsabilidad social de las empresas, entre las que cobra cada vez mayor importancia los elementos contaminantes, con repercusiones en su huella medioambiental.
  • La creciente diversidad de motorizaciones, con productos muy dispares en términos de contaminación.

Y es que las consecuencias de elegir un vehículo u otro ya no se miden solamente en términos económicos, sino que cobra una importancia creciente su consumo y nivel de emisiones.

Cómo implantar un Programa de Movilidad

Para ofrecer un Programa de Movilidad a los empleados, el Gestor de flota ha de trabajar estrechamente con las áreas necesarias: los departamentos Financieros y de Recursos Humanos, y todos aquellos involucrados según la estructura de cada compañía. Como en todos los planes de una empresa, el pleno apoyo de la alta dirección será pieza importante del éxito.

Los hitos básicos del Programa son:

Definición de objetivos y ámbito del Programa, tanto en términos cuantitativos como cualitativos. Los principales son:

  • Objetivos cualitativos: beneficios sociales para el personal, reducción de emisiones…
    - Cuantitativos: duración, cuantificación de objetivos y KPIs de seguimiento.
    - Quiénes pueden acogerse al Programa, modelos de contratación y recursos asignados por la empresa.
    - Manual operativo: uno para los departamentos involucrados y otro a nivel usuario para los empleados que deseen acogerse al Programa.
  • Selección de proveedores, entre aquellos cuyos vehículos cumplan con los requisitos de Programa. Dado el carácter voluntario para el empleado, es conveniente elegir un número reducido pero lo suficientemente amplio que permita que este encuentre un modelo que le satisfaga. La experiencia del Gestor de flota le permitirá gestionar esta negociación de la forma más beneficiosa para la empresa.
    Esta selección se ampliará a todos los proveedores de los diferentes servicios necesarios para el Programa: operadores de Renting si es el caso, Gestoría, empresas de gestión de servicios (mantenimiento, logística…) , etc.
  • Lanzamiento del Programa. Es aconsejable un acto interno, con presencia de la Dirección, que genere una comunicación de mayor impacto. Un evento con los vehículos expuestos en las oficinas centrales y presentación del Programa con una imagen corporativa específica facilita la divulgación en toda la plantilla.
  • Seguimiento del Programa. La gestión directa ha se ser responsabilidad del gestor de flota, como experto en el área. Para una mejor gestión es conveniente contar con un reducido comité en el que estén presentes los demás departamentos involucrados, pues facilita posibles modificaciones que requieran de acciones de los departamentos.
  • Presentación anual de resultados y comunicación por la Dirección al personal, con actualizaciones que potencien el Programa para el siguiente año.

El componente fiscal podrá ser un beneficio añadido del Programa, en función de cómo se haya elaborado y las características de los vehículos seleccionados (las implicaciones fiscales serán estudiadas en otro artículo).

"El apoyo del área de Marketing será muy beneficioso, al dar a conocer a la sociedad los resultados obtenidos que redundan en beneficio de todos"

El apoyo del área de Marketing será muy beneficioso, al dar a conocer a la sociedad los resultados obtenidos que redundan en beneficio de todos. Y potenciará el componente motivacional para los empleados de la empresa, que verán realzada su labor ante la sociedad que le rodea.

El éxito creciente de estos programas será un factor que acelerará y extenderá su implantación, al menos en las grandes empresas.

El papel del gestor de flota en este casi nuevo ámbito de acción es fundamental, por ser quien aglutina el conocimiento necesario tanto para la elaboración de este tipo de programas, como para su implantación y puesta en práctica. Sin duda constituirá una carga adicional de trabajo para el Gestor de flota, pero al ser un programa transversal dentro de la empresa, potenciará su imagen facilitándole el desarrollo de su tarea tanto a nivel interno como cara a la Dirección.

ENDESA: Un caso ejemplar

Endesa acaba de cerrar la cuarta edición del Plan de Movilidad Eléctrica para empleados, al que este año se han adherido 164 nuevos empleados.

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De esta forma ya son 663 personas, el 7,4% del total de la plantilla de Endesa, las que circulan por España con un vehículo eléctrico en sus desplazamientos particulares. De hecho, en los últimos cuatro años, 5 de cada 100 turismos eléctricos vendidos en nuestro país están conducidos por empleados de Endesa. Esto ha permitido recorrer 10 millones de kilómetros evitando la emisión de 1.300 toneladas de CO2 al año.

En esta cuarta edición del Plan no solo se buscaba la apuesta por el VE de nuevos empleados sino también la renovación para quienes ya se habían adherido en las primeras ediciones, logrando que más de un 85% haya renovado.

Para promover la compra de vehículos eléctricos el plan de movilidad contempla acuerdos con diferentes fabricantes de coches eléctricos, facilitando la posibilidad de elegir entre 5 modelos, todos 100% eléctricos y con autonomías homologadas que llegan a alcanzar más de 300 kilómetros en algunos casos.

Además, y como muestra del compromiso con la movilidad sostenible, los participantes han podido optar de nuevo a un incentivo económico que otorga la empresa por la colaboración en la divulgación del plan y que da preferencia a los vehículos eléctricos en el aparcamiento de sus sedes corporativas. Los empleados cuentan también con el apoyo de una Oficina Técnica de Proyecto, creada desde la primera edición del Plan, para atender todas las solicitudes de información y acompañar al empleado durante el proceso.

Asimismo, el Plan ha llevado asociado desde sus inicios la instalación de infraestructuras de recarga en las principales sedes de la compañía para las posibles urgencias que les puedan surgir a los empleados. En estos momento, hay 461 puntos de recarga en seis sedes de la empresa. En las sedes sociales de Madrid, Zaragoza y Sevilla existe, además, un parking exclusivo de vehículos eléctricos con acceso a cargadores semi-rápidos; y cuentan también con un punto de carga rápida, válido para cualquier modelo de vehículo, con el que el empleado puede cargar el 80% de la batería en menos de 20 minutos.

El objetivo de la empresa es que el 10% de los empleados conduzcan un VE en 2020.

Arval For Employee

El pasado año la compañía de renting Arval lanzó un nuevo servicio: Arval for Employee.

El objetivo es ofrecer movilidad a un gran número de empleados que no tiene derecho a vehículo de empresa. Las posibilidades son distintas: retribución flexible (Salary Exchange/Employee Lease), renting de vehículos, mediación con la empresa, uso compartido de automóviles (Arval Car Sharing) y el acceso a la red recomendada de Arval (Arval for me).

En definitiva, Arval quiere trasladar al total de los empleados de una empresa los beneficios de sus negociaciones con esa compañía. De esta forma, el departamento de RR.HH. tiene más herramientas de “seducción” para aumentar la satisfacción del empleado, pues le está facilitando movilidad de forma sencilla, adaptada y a un coste asequible.

AACTIVIDAD

Ramón Bustillo,

Socio Director AActividad