La gestión de las flotas de 4x4 2

Conducción exigente e intensiva, coste de adquisición elevado, menor eficiencia, oferta escasa…

 

Configurar una flota de vehículos 4x4 no está exento de dificultades y particularidades. Repasamos los elementos más importantes a tener en cuenta para conseguir una gestión óptima de las flotas de todoterrenos.

Basta con hacer un mero listado mental para comprobar que son muchos los sectores y actividades, tanto privados como públicos, que necesitan contar con vehículos capaces de salir airosos cuando abandonan el asfalto.

En esta ocasión nos centraremos en los vehículos operativos o de trabajo de campo, ya que los tan de moda SUV (Sport Utility Vehicle) o todocamino han ocupado su espacio también como vehículos de retribución, cuestión que trataremos debidamente en otra ocasión.

La dificultad de elegir

Si como gestores nos vemos en la necesidad de incluir o ampliar una flota de vehículos 4x4, el primer paso es elegir qué tipo de coche necesitamos. La oferta actual es amplia. O al menos eso parece a priori. Es verdad que el mercado nos ofrece un amplio abanico de modelos, carrocerías y tamaños que podrían encajar dentro de la definición clásica de todoterreno. Pero realmente no es así. El mercado está atravesando lo que podríamos denominar “fiebre SUV”, lo que ha llevado a los fabricantes a lanzar este tipo de carrocerías de altura más o menos elevada y cuyo sistema de tracción no es necesariamente integral. Cada vez son más habituales sistemas electrónicos que optimizan la tracción de los ejes en caso de deslizamiento. Y cada vez es más difícil encontrar modelos que cuenten con la clásica caja reductora, elemento imprescindible si realmente se quieren afrontar con garantías de éxito situaciones críticas de accesibilidad. Pero también es verdad que las vías y los caminos sin “domesticar” o “alquitranar” empiezan a ser una rareza.

 

La gestión de las flotas de 4x4

 

Por todo ello, hay que preguntarse: ¿necesitamos un 4x4 puro con reductora y grandes ángulos para circulación “off-road”?¿o será suficiente con un todocamino?

La elección no es sencilla y lo más sensato y recomendable es hablar con los usuarios de estos vehículos para conocer sus necesidades, sus recorridos habituales y sus diferentes experiencias con los modelos utilizados hasta ahora. Una vez conocido este bagaje es importante dejarse asesorar tanto por las marcas como por el operador de renting, si es el caso, e incluso probar aquellos modelos que creemos pueden encajar con las necesidades de nuestro parque.

 

"La elección entre un 4x4 tradicional o un todocamino es una de las primeras dudas que asaltan al gestor de flota."

 

Aspectos a valorar

Si nuestras necesidades operativas hacen necesaria la elección de un auténtico todoterreno capaz de seguir avanzando bajo situaciones meteorológicas adversas y sobre terrenos abruptos y deslizantes, el vehículo elegido debe contar con determinadas características:

1. Caja reductora y bloqueo de diferenciales. Las cortas relaciones de cambio de la reductora y la capacidad de elegir hacia qué rueda o eje dirigimos la tracción, cuando alguna de las ruedas no proporciona tracción suficiente de avance, convierten al vehículo en un “tractor” que prácticamente no se detiene ante nada.

2. Ángulos de ataque, salida y capacidad de vadeo. Las dimensiones del vehículo, especialmente la distancia al suelo tanto frontal como ventral y trasera, determinarán su capacidad para afrontar y superar obstáculos sin que la carrocería toque el suelo. Su capacidad de vadeo es aquella que nos permitirá cruzar ríos o charcos de gran profundidad sin dañar el vehículo.

3. Robustez y fiabilidad. Los destinos de estos vehículos suelen ser lugares alejados y de complicado acceso, muchas veces con condiciones meteorológicas adversas, que dificultan el rescate del vehículo y de los conductores ante una posible avería. Por ello es importante asegurarnos de los niveles de fiabilidad del modelo elegido.
 
Encaje en las políticas corporativas

Como ya hemos dicho antes, la oferta de auténticos vehículos “off-road” no es muy amplia. A ello hay que añadir otros problemas. En primer lugar, el precio de compra de estos vehículos suele ser más elevado, un factor claramente crítico teniendo en cuenta las políticas de austeridad de costes provocadas por la crisis.
Por otro lado, y pese a los esfuerzos de los fabricantes, el nivel de emisiones suele ser muy elevado, siendo difícil compatibilizar este hecho con las políticas “verdes” cada vez más habituales en todo tipo de empresas. Es más, muchas compañías ya han eliminado de su “Car Policy” la posibilidad de disponer de todoterrenos, aunque esto no es posible si por necesidades operativas son necesarios.
 
Los problemas del “off-road”

Por su uso intensivo y recorridos exigentes, estos vehículos adolecen en ocasiones de una serie de problemas habituales, sobre todo a nivel mecánico, que hay que tener en consideración. Tras consultar con diferentes gestores de flotas, se observa como problema reiterativo la poca duración de los embragues. El elevado par máximo de estos vehículos a muy bajas revoluciones, la circulación continuada con marchas muy cortas así como el uso del embrague para superar ciertos obstáculos acaba provocando un mayor desgaste de este elemento.

Aunque todos estos vehículos cuentan con protectores de bajos, sobre todo en la zona del cárter, los continuos roces y golpes con piedras pueden terminar por provocar la rotura de este protector y, por lo tanto, dañando partes mecánicas esenciales del vehículo.

 

"El nivel de emisiones de los 4x4 suele ser muy elevado, siendo difícil compatibilizar este hecho con las políticas “verdes” cada vez más habituales en todo tipo de empresas."

 

La circulación por terrenos y superficies irregulares y muy bacheadas repercute en los neumáticos, que se desgastan de manera irregular. A su vez, estas superficies afectan a la correcta alineación de la dirección, por lo que es recomendable realizar alineaciones de los ejes de forma más frecuente que en el caso de un turismo. Aunque menos habitual, pueden aparecer problemas en la transmisión así como en la caja transfer debido a la utilización intensiva de estos elementos.

Es interesante observar la evolución de los consumos de combustible de los vehículos así como de posibles pérdidas de potencia. Si detectamos un consumo anormalmente elevado o una falta de prestaciones es posible que el polvo haya hecho mella en elementos como los filtros, caudalímetro, etc. También la acumulación de barro puede provocar múltiples problemas, por lo que es recomendable insistir entre nuestros usuarios de la importancia del buen mantenimiento y limpieza de los vehículos.

Por último, la negligencia o ineptitud de algunos conductores puede provocar daños en el vehículo. De ahí la importancia de formar a los usuarios con cursos de conducción 4x4 en las diferentes escuelas de conducción existentes en nuestro país.

 

La gestión de las flotas de 4x4 3

 

Una gestión más exigente

Los todoterreno necesitan de una gestión más afinada que la de los turismos. Y por múltiples motivos.
Costes. Por norma general, y como ya hemos dicho antes, el precio de compra de un vehículo todoterreno es más elevado que el de un turismo. Este hecho no sólo afecta a aquellos vehículos de flotas en propiedad sino también a las que utilizan el renting, pues eleva la cuota mensual. Y no sólo por el precio del vehículo, sino porque la probabilidad de averías e incidencias es más elevada. En los costes también influyen los neumáticos. En este tipo de vehículos, las “gomas” tienen un precio más elevado y su sustitución debe ser más frecuente, pues se desgastan más rápido y no se pueden alargar los intervalos de sustitución, ya que siempre se necesita un estado óptimo para disfrutar de la mayor capacidad de tracción posible.
 
Kilometraje y vida útil. Aunque pudiera parecer lo contrario, se trata de vehículos que recorren grandes distancias ya que, antes de llegar a la pista forestal o camino, también han tenido que circular por carreteras asfaltadas. Así las cosas, teniendo en cuenta la mayor frecuencia de paso por el taller, los altos costes de mantenimiento y un kilometraje elevado, uno de los puntos clave es encontrar el momento óptimo de renovación del vehículo, especialmente en contratos de renting.

 

"La negligencia o ineptitud de algunos conductores puede provocar daños en el vehículo. De ahí la importancia de formar a los usuarios con cursos de conducción 4x4."

 

Repostajes. Otro de los inconvenientes asociados a estos vehículos es su elevado consumo de combustible, por lo que el habitual control del gasto de carburante es más importante aún, teniendo en cuenta además que al circular por zonas y regiones más remotas no siempre encontrarán una estación de servicio asociada a nuestra red de pago, si es que utilizamos tarjetas de combustible.

Vehículo de sustitución. En el caso de los vehículos todoterreno en renting hay que ser conscientes que es muy difícil encontrar vehículos de sustitución que puedan suplir de forma conveniente las funciones necesarias. Si en el contrato de renting no es posible asegurarnos la disponibilidad de un todoterreno de sustitución, es esencial concretar y pactar la máxima celeridad en la reparación y las operaciones de mantenimiento de estos vehículos.

Accesorios imprescindibles

Por el tipo de trabajo al que van destinados, los 4x4 son vehículos en los que el montaje de accesorios es frecuente. Elementos como las defensas delanteras, bola de remolque o puente de luces suelen ser bastante habituales.

Es muy recomendable contar con una radio emisora, ya que en ocasiones las zonas remotas a las que acceden estos vehículos pueden no contar con cobertura para teléfonos móviles. Nunca está de más una pequeña pala, una herramienta que nos permitirá quitar el barro o la nieve de debajo del vehículo cuando éste ha quedado “empanzado”.

También puede ser de utilidad un cabestrante, pues ayuda a salir de situaciones realmente extremas. Eso sí, su utilización debe ser realizada siempre por alguien con conocimientos y experiencia en el manejo de cabestrantes.

Todos estos elementos pueden incluirse dentro de la cuota de renting, aunque hay que valorar si algunos de estos accesorios pueden montarse en futuros vehículos, por lo que sería interesante pensar en su propiedad.